Plan de ocho semanas para llegar listo al día de la prueba
Ocho semanas alcanzan para una preparación seria si el tiempo se distribuye bien. La idea no es estudiar más horas, sino entrenar mejor: alternar teoría, cuestionarios cortos y simulacros completos.
Una distribución útil: las primeras semanas para conocer los contenidos y la norma en lecciones breves; las intermedias para entrenar por competencias con preguntas que no se repiten; y las últimas para simulacros completos en condiciones reales, midiendo tiempos.
Lo más importante es cerrar cada bloque verificando lo aprendido, no solo leyendo. El material que no termina en una pregunta se olvida rápido; el que se pone a prueba, se fija.